Deporte: Un protector de salud mental


Hola gente!

Espero estén muy bien allí desde donde me estén leyendo y si no tan bien, mucho cariño para ustedes.

En esta oportunidad voy hablar de un tema que a mis ojos va tomando mayor relevancia y protagonismo cuando hablar de salud se trata: el deporte. Sí, y por que el deporte. Bueno, por que se sabe en el mundo de la salud que la actividad física es una indicación de base para mantener niveles óptimos tantos de salud corporal como mental. Sin embargo, en este post quiero compartirles una vuelta más allá a esta idea y la paradoja que la acompaña o que aparece mucho en consulta sobre la imposibilidad de incorporar una rutina de ejercicios o actividades que involucren el cuerpo. Espero la experiencia personal que voy a escribir te ayude a tener otro punto de vista y te sirva para hacer tus ajustes necesarios e incluir éste hábito y que aporte con creces a tu estilo de vida.

Desde donde nace mi interés por el deporte, bueno nace por que mi familia cultivó antes de yo nacer el hábito deportivo y ya siendo niña me iniciaron en el deporte propiamente tal. Participé en talleres de danza, atletismo y gimnasia en mi primera infancia por largo tiempo, y luego conocí el ciclismo, deporte con el que aprendí todo lo que te voy a compartir con el cual llegué a competir a un nivel muy especializado y profesional. Esa experiencia me llevó a conocer personas con distintos saberes y conocimientos relacionados al mundo deportivo de distintos lugares del planeta y que quedaron grabados para siempre en mí. Luego ya grande me retiré de la competición y me alejé de todo tema deportivo, es decir, mis prioridades estaban en otras cosas menos en el deporte. Con el tiempo fui conociéndome en distintos ámbitos, tanto en lo personal, social, académico, laboral, amoroso, etc. que me llevaron a retomar mi vida deportiva hace aprox. dos años. 

Fue cuando me vine a vivir al sur que me plantié retomar mis buenos hábitos deportivos, pero esta vez lo haría desde una conciencia mayor que encontré cuando ya tuve que trabajar para sustentarme de manera independiente y eso incluía también mantenerme sana, pues me encontraba lejos de mi familia, amigos y estar enferma en esas condiciones no era alentador. Si iba a vivir sola y lejos de casa, era para estar mejor de lo que estaba. Lógico.

Cuando era estudiante siempre me llamo la atención la promoción de la salud, es decir, todas asas acciones que podemos hacer para mantener una salud razonablemente adecuada y que disfrutemos tener. Entre esas el deporte. Como tuve mi experiencia de niña hasta joven siendo deportista, sabía que contaba con una base relacionada al "saber hacer las cosas", pero otra cosa era hacerlo por salud, ya no competitivamente. Entonces, ¿cómo recomencé? Bueno. Aquí viene la parte que pocos cuentan. Me costó años retomar el deporte. Siempre antes de comenzar había una crítica interna que me decía que no iba a lograr retomar y que iba abandonar rápido. Sinceramente era así de exigente conmigo misma y eso fue agotador en su momento, tanto que lo autoanalicé, lo sentí, lo lloré, lo compartí y también lo trabajé en terapia (vayan a terapia). Entendí que tenía miedo a sentir el fracaso de iniciar y no poder continuar. Eso era lo que me freno por años y si no iba a terapia no lo iba a descubrir. 

Entonces, la vida es dura y te pone pruebas y una de esas fue vinculada a mi salud. Estuve mal. Ahí toqué fondo y cuando me sané, recién pude incorporar el hábito nuevamente pues ya lo había pasado por el cuerpo todo, la frustación, el miedo, la enfermedad, la lejanía, etc. Fue así que encontré mi fuerza, tocando fondo. 

Ya pero entonces, ¿cómo salir de este círculo de miedo y frustración? Aquí yo diría dos cosas. Primero que el entorno natural (me refiero al bosque, al río, a cielo, al mar, a las mujeres, a mi menstruación, al ciclo lunar, al fuego, etc.) me ha entregado un soporte sólido e incondicional en mis días buenos y malos, por lo que es la madre naturaleza la que sostiene siempre el proceso, independiente de como estés, así que es con ella con quien he podido avanzar y regenerarme pues eso ella hace, no he intentado ir en contra de sus procesos naturales pues cuando lo he hecho, no me va bien. Así que una buena dosis de aceptación de las cosas me hizo y hace bien. 

Y segundo, el mismo deporte me cambió las redes neuronales jajaja. Literalmente es así. Como antes ya había comprendido que era bastante exigente conmigo, le bajé a la autoexigencia y esperar ser la superwoman de mi vida (que lo  soyojo jajaja) pero me refiero a mis hábitos deportivos. Entonces, partí de a poco, lo mínimo que podía hacer. Era marzo y la enegía de renovación estaba en el aire. Así que me dije yapo, voy a intentar algo nuevo y busqué unos videos de pilates. Así partí. Me divertí bastante en esa clase y me dije que lo haría de nuevo y así estuve como dos meses haciendo dos veces a la semana pilates por youtube. Después el cuerpo ya quería algo más físico así que volví a hacer pedaleos largos los findes o correr algunos días de la semana. Al principio me daba demasiada lata jajaja pero ya había entendido que no hacer deporte iba a tener consecuencias que no quería vivir ni siquiera a largo plazo, si no que a corto plazo. 

Cumplir con mis propias expectativas reales sobre cuantos días y que haría me fue dando confianza y mis propios compromisos conmigo misma. Me comencé otra vez a sentir "yo", fuerte, capaz, confiada y comprometida conmigo misma y mi salud. Lo demás ya es historia por que actualmente estoy súper enganchada de la actividad física y sus efectos en mi salud mental y física, me siento sana. También y por que no decirlo, en mi estética corporal pues me encanta ver mis resultados en la forma de mi cuerpo y si a mi me gusta es suficiente. Sobretodo por que me mantiene en un estado de conformidad conmigo, mi vida y lo que espero de ella que es vivir bien, con energía y vitalidad. Con propósito, amor e inspiración. Para mí eso es salud mental, para tí puede significar otras cosas y está bien.

Trail Running Cerro Castillo
La justificación de compartir este post está dada por la necesidad de visibilizar que el deporte, actividad física o actividad que te hago sentido A TI y nadie más que A TI, puede ser parte de tu día a día sin una exigencia a la base como comunmente se ve o toma, como una obligación. Eso es muy acotado para la riqueza de trayectorias que tiene incorporar hábitos deportivos al día a día, que van desde la experiencia del juego, por ejemplo, si es que lo que te interesa es divertirte o bien la experiencia de la autosuperación y desafiarte a ti y tus límites. Eso es algo que solo en la incomodidad puede darse, no existe la fórmula feliz, pero sí lo resultados felices si estas dispuesto a sacar tu versión más benévola contigo mismx. Ahora bien, esto es un PROCESO, ocurre en EL TIEMPO, y la gracia esta en saber intentarlo otra vez. No ocurre de la noche a la mañana y eso es algo que hay que aceptar por que solo así se puede empezar a disfrutar el presente y el deporte con el cuerpo presente.

Más allá de las conocidas recomendaciones que hacemos los profesionales de la salud, la actividad física puede convertirse de a poco y con paciencia y amor en uno de tus aliados si es que buscas mantenerte en un estado vital a lo largo del tiempo. Hay que saber ajustar las expectativas para poder mantener este hábito en el tiempo y así llegar a vivenciar en el propio cuerpo la autoconfianza, el autoestima, la vitalidad y la energía que entrega dedicarle un tiempo a movernos. 

Somos organismos vivos que requieren de nuestra atención y dedicación y sobretodo amor. Por eso te invito a que puedas trabajar este hábito de la forma que a ti te haga sentido y reconocer si te está costando para pedir ayuda. No pasa nada si no sabes, estamos todos aprendiendo =).

Recuerda que estoy disponible para responder tus dudas o bien iniciar un proceso psicoterapeútico. 

Con amor y cariño,

Valentina


Comentarios

Entradas populares