Amanecer del día de creación de este Blog


8:18 de la mañana del 24 de junio del 2022. -6°C

Un par de mates amargos calientan mis primeros momentos despierta de hoy, el día más lindo que la vida me ha podido regalar. Salí de la casa y el Cielo allí como siempre se encontraba, colorido como la existencia del Universo sabe pintarlo, la pintora más inspirada y precisa en su técnica. El museo de arte mejor distribuido para todo quien se acerque a observar, el acto de detallar con la mirada y seguirle con la conciencia. La Luna es como perla brillante en el cielo, ya segura de irse a guardar por unos dos o tres días da al maravilloso Cielo el sentido de su belleza, de que una junto al otro son lo que se ve como Cielo, el retrato o ilustración de lo que todxs queremos dibujar plasmar o fotografiar. Las nubes se suman con dramatismo aportando profundidad y textura a la perfecta obra de arte. La sensación corporal el cálida, permite sentir la atmósfera y el oxígeno amigablemente, fresco y presente. El viento entrega ligereza y hasta se siente tibio, como los del Cajón del Maipo. Me transporto unos segundos allá e inmediatamente vuelvo acá y noto que es más helado pero menos que ayer.

Últimamente he aprendido a viajar a través de las sensaciones, los olores, sonidos, colores y texturas. Se vuelve lo más económico y satisfactorio a ratos cuando la quietud se hace inquietud. Éste Cielo, ésta Luna, éste frío, éste viento, éstas nubes, quedan ahora en la carretera de recuerdos de sensaciones que hacen despertar mis sentidos para elevarme a ésta inspiración para expresar como me sentí en el trayecto de la casa al trabajo. Ínfimo dos minutos. Ciento veinte segundos en la transcurrencia del tiempo de la vida. 

Poderosa es la milagrosa existencia,  misteriosa y sin sentido existencia y acá estoy haciendo el intento de colgar algunos flojos, apresurados, pero sinceros intentos por anclarlos a mi tablero cerebral de sensaciones que me han hecho amarme viva y amar la vida. Imperfecta vida de dudas sobre el caminar, varias dudas presentes en mí, siempre, condición del día a día que se acompaña de actitud moderna, incrédula, amarga como el primer mate. Igual aquí adentro late mi corazón que me mantiene viva y sólo quiero agradecerle latir. Así como el Sol se levanta todos los días y la Luna se vuelve luna nueva, así mi corazón, la fuerza de levantar mi existencia a trabajar. Y esto pasó en el trayecto de camino al trabajo.

 

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